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martes, 11 de mayo de 2010

¿Qué son los Partidos Verdes?

Hace unos días un conocido dirigente de un partido de izquierda venezolano se refirió, en un ambiente público, a mi postura favorable al Partido Verde colombiano con la frase: "Esa gente no es de izquierda sino que está apoyada desde los Estados Unidos". Esto me hizo reflexionar, y motivó la elaboración de este artículo acerca de los orígenes y la inserción de los Partidos Verdes en el espectro político contemporáneo, que además será sucedido por otro, o tal vez otro par, acerca del significado de la condición de izquierda, o de derecha, en el mundo actual.

No es redun- dante empezar por señalar que es muy probable que los Partidos Verdes sean la corriente política contempo- ránea con raíces más hincadas en la problemática política del siglo XX y comienzos del XXI. Mientras que el liberalismo y el conservadurismo se originan en el siglo XVIII, al calor de las luchas por la superación del régimen monárquico-mercantilista-dogmático heredado de la Edad Media, en torno a los ejes Orden jerárquico versus Sociedad con libertades individuales, Pensamiento dogmático versus Criticidad científica, Poder absoluto y divino de los reyes y papas versus Soberanía popular, Autoritarismo versus Democracia, Técnica versus Tecnología, etcétera; y mientras que el socialismo y la socialdemocracia se conforman desde las perspectivas del siglo XIX, alrededor de los debates Capitalismo versus Socialismo, Clase burguesa empresarial versus Clase trabajadora proletaria, Democracia burguesa versus Democracia popular, Mercado autorregulador versus Planificación estatal, Libertad individual irrestricta versus Libertad individual con control colectivo, y otros; las definiciones ideológicas esenciales de los movimientos y partidos verdes se vinculan a problemáticas del siglo XX, y sobre todo de su segunda mitad, y emergen a partir de la ola mundial de movimientos diversos comúnmente asociados al Mayo 1968, la amenaza de una hecatombe nuclear, la emergencia de una contracultura, la denuncia de la Guerra de Vietnam, y afines.

El Partido Verde Europeo es actualmente, con 55 diputados, la cuarta fuerza política en el Parlamento Europeo, después del Partido Popular, los Socialdemócratas y los Liberales. En los Estados Unidos, sobre todo bajo el liderazgo del incansable Ralph Nader, y en Canadá, bajo el liderazgo del quebequés Paul-André Martineau, con posibilidades de convertirse en un venidero Primer Ministro de ese país, existen Partidos Verdes políticamente significativos. En Latinoamérica, que sepamos, existen Partidos Verdes con presencia política destacada en Argentina, México, y, sobre todo, Colombia. En esta hermana nación es bastante probable que tengamos pronto la experiencia, mundialmente inédita, y si el insaciable terrorismo abierto o encubierto colombiano no vuelve a hacer de las suyas, de un Partido Verde hegemonizando el poder ejecutivo.

Los llamados Cuatro pilares de los Partidos Verdes, a saber, Sabiduría ecológica, Justicia social, Democracia participativa o desde abajo, y No-violencia, que inicialmente fueron definidos por el Partido Verde Alemán, en 1979-1980, constituyen un intento por dotar de expresión política programática a ideas que fueron espontáneamente sustentadas por el movimiento de la juventud en los alrededores de 1968, que tuvo en Alemania uno de sus principales bastiones. De ninguna manera puede entenderse como casual que haya sido precisamente en esta nación, en donde tuvo lugar el más hondo choque generacional entre las generaciones de la guerra y las de la posguerra, que los partidos y movimientos verdes han adquirido la mayor presencia política. (En lo sucesivo, hablaremos de partidos y movimientos verdes para referirnos a las posiciones de esta corriente política, en general, y de Partidos Verdes, para aludir a las organizaciones políticas específicas con esta denominación o semejantes).

El plantea- miento de la Sabiduría ecológica, que en su versión restringida o ambienta- lista está directa- mente ligado a las inquietudes contra la contamina- ción del ambiente que se desatan, sobre todo, a raíz de la publicación, en 1962, de Silent spring, de Rachel Carson, y su crítica al uso indiscriminado de pesticidas como el DDT y otros contaminantes ambientales, por sus efectos nocivos sobre la flora, la fauna y la naturaleza en general, en el fondo, o en su versión amplia, contiene una crítica a la prepotencia científica y tecnológica que sirvió de soporte a la Guerra Fría, después del "exitoso" empleo de las armas atómicas en la Segunda Guerra Mundial. Tanto el socialismo a la soviética como el capitalismo a la norteamericana se hallaban entonces enfrascados en una carrera, continuadora de aquella entre los aliados, liderados por los Estados Unidos, y las potencias del Eje, comandadas por los nazis, por ver quien conquistaba, a punta de ciencia y tecnología, la hegemonía nuclear y espacial, antesala de la hegemonía política mundial, mientras que las corporaciones transnacionales, dueñas y señoras de los laboratorios de R&D, impulsaban la conquista de los mercados mundiales bajo la premisa implícita de que "lo artificial, grande y desechable es mejor".

La generación que vivió en carne propia la experiencia de la Segunda Guerra Mundial creyó que esta disputa Estados Unidos versus Rusia era la mera puesta en escena de la lucha del Bien contra el Mal, o viceversa -según la postura de cada quien ante la Guerra Fría-. No obstante, la generación siguiente, inspirada en un conjunto de pensadores, entre los que, sin ánimo de exhaustividad ni mucho menos, no deberían faltar Marcuse, Adorno, Horkheimer y los demás de la llamada Escuela de Frankfurt; Sartre, Lefebvre, Edgar Morin y otros, con enfoques críticos y venidos de la resistencia francesa antifascista; así como Schumacher (el de Lo pequeño es hermoso, 1973) y afines, en Inglaterra, y los aportes sobre los Límites del crecimiento (1972) promovidos por el Club de Roma y elaborados por la pareja de los Meadows y otros, en el Massachussets Institute of Technology, MIT, adoptó y le dio contenido político al tipo de pensamiento que luego se denominaría ecológico, y que de ninguna manera encaja dentro de los parámetros criobélicos. En buena medida, el pensamiento sobre el desarrollo económico sostenible, que se ha hecho lugar común en los organismos internacionales, ha sido fuertemente influido por esta perspectiva ambiental.

En cuanto a la Justicia social, este lineamiento, que obviamente es continuador de las milenarias luchas sociales en las sociedades de clases, y en particular de las luchas obrero-patronales de raigambre decimonónica, adquiere, sin embargo, a raíz de las luchas de Mayo 1968 y afines, el nuevo carácter de lucha contra toda forma de discriminación social basada en las clases sociales, el género, la raza o etnicidad, la cultura, la orientación sexual, y afines. Simone de Beauvoir, con su obra El segundo sexo, y Betty Friedan, con su La mística femenina, por citar sólo dos casos, contribuyeron decisivamente a la emergencia del movimiento feminista mundial durante los años sesenta y setenta, con frecuencia impulsado por la reivindicación del derecho al aborto y al goce sexual, que vino a reeditar y profundizar las luchas de las sufragistas y afines del siglo XIX. Es muy probable que la transformación social, irreversible ya, mas todavía en curso, que ha llevado a la mujer a colocarse cada vez más a la par que sus congéneres masculinos sea la más grande revolución desde la instauración de las sociedades de clases hace algunos miles de años. El movimiento afroamericano por los derechos civiles, o movimiento del poder negro, bajo el liderazgo de Martin Luther King y otros, aun con sus antecedentes en los cincuenta -Rosa Parks, etc.- también se desarrolló esencialmente a partir de la década de los sesenta. Los movimientos contemporáneos de derechos humanos, de los homosexuales y afines, de los minusválidos, y otros movimientos análogos contemporáneos, también se inspiran en este lineamiento asumido programáticamente, más que por ninguna otra fuerza política moderna, por los Partidos Verdes. Más aún, desde esta perspectiva, que en buena dosis coincide con la adoptada por este blog, la explotación tradicional, y las consiguientes disparidades en la distribución de la riqueza en las sociedades contemporáneas, es vista como un caso particular de discriminación social, ligado a la debilidad de las instituciones y al desarrollo desigual de capacidades entre los sectores más fuertes y los más débiles.

El enfoque de la Demo- cracia participa- tiva o desde abajo (grassroot democra- cy), también está profunda- mente enraizado en los planteamientos de los nuevos movimientos políticos de los sesenta y setenta. Este enfoque es derivado de la crítica al totalitarismo, inherente tanto al capitalismo transnacional salvaje como al socialismo a la soviética, y ha sido constantemente profundizado a través del desenmascaramiento de todas las formas de autoritarismo, burocratismo o cientificismo presentes en las sociedades modernas. Frente al enfoque centrado en el control del aparato de Estado, y a menudo en la dictadura del proletariado, propio de las izquierdas marxistas-leninistas -o sea, estalinistas-, los movimientos de la Nueva Izquierda, Mayo 1968 y semejantes propugnaron la contestación, es decir, la crítica radical de todas las estructuras sociales opresivas de la sociedad moderna, caracterizadas como el establecimiento o sistema. Los movimientos de la juventud de entonces, a los que ya nos hemos referido en nuestros artículos sobre la generación transnacional del '68 y la generación latinoamericana del '68, arremetieron contra tal statu quo. Desde los más espontáneos, el movimiento hippie, el movimiento de contracultura o el de París-mayo, hasta organizaciones como las SDS estadounidense (Students for a Democratic Society) y la SDS alemana (Socialisticher Deutscher Studentenbund) y muchas más, todos coincidieron en desenmascarar las formas modernas de la opresión, la explotación y la alienación, y en abogar por una profundización del concepto y las prácticas de la democracia tanto en el Este como en el Oeste. Entre los pensadores que más influyeron sobre los jóvenes contestatarios que entonces fuimos, cabe citar, además de los nombrados, a Eric Hobsbawn, Perry Anderson y otros de la nueva izquierda británica; C. Wright Mills, Tom Hayden, Angela Davis, Noam Chomsky, Mario Savio, Robin Blackburn y afines, generalmente ligados a la llamada Nueva Izquierda, New Left, estadounidense; Roger Garaudy, Louis Althusser, Nicos Poulantzas y otros disidentes del Partido Comunista Francés; Jorge Semprum, Fernando Claudín y otros españoles disidentes del Partido Comunista Español; Rossana Rossanda, Lucio Magri y otros italianos del grupo Il Manifesto, disidentes del Partido Comunista Italiano; Alexander Dubceck y demás líderes de la Primavera de Praga o Checoslovaquia 1968, disidentes del Partido Comunista Checoslovaco; y muchos otros. La idea de la profundización de la democracia, mucho más allá del mero derecho al voto, definitivamente tiene sus principales facturas en el siglo XX; y, en buena dosis, los planteamientos vigentes acerca del respeto a la diversidad cultural y étnica deben mucho a este concepto radical de la democracia. Asimismo, nos luce claro que el actual movimiento de medios de comunicación alternativos es también ideológica y tecnológicamente tributario de esta ideología repensadora de la democracia.

En Latinoamérica, dada su secular debilidad teórica, y enfrascada como estaba en algunas de las principales batallas de la Guerra Fría, con Cuba y Chile a la cabeza, la mayoría de los movimientos juveniles, inclusive del calibre del movimiento estudiantil mexicano, aplastado por la Masacre de Tlatelolco, tuvieron que hallar su inspiración bien en intelectuales foráneos o bien en interpretaciones simbólicas de figuras como la del Che Guevara. En Chile, no obstante, se contó con el pensamiento socialista avanzado de Salvador Allende, y en Venezuela, por citar otro caso, hubo una importante disidencia del Partido Comunista de Venezuela, con políticos como Teodoro Petkoff, y su leída Checoeslovaquia: el socialismo como problema (1969), Alfredo Maneiro y Freddy Muñoz.

Finalmente, el pilar de la No-violencia, que además de sus raíces cristianas y religiosas en general, tiene sus más claros antecedentes políticos en el movimiento opositor a la Guerra de Vietnam y en el ya mencionado movimiento por el desarme nuclear -en el que por cierto se origina el que seguramente es el símbolo más universal de los movimientos pacíficos, creado en Inglaterra, a fines de los cincuenta, a partir de las letras "N" y "D" (Nuclear Disarmament) del alfabeto de semáforo o de banderines-, liderado sobre todo por Bertrand Russell, y que adopta los enfoques desarrollados por el movimiento de Gandhi en la India, pero también de muchos otros pacifistas como Albert Einstein, Albert Schweitzer, Martin Luther King, Nelson Mandela, y, ya de los nuestros, el inmortal John Lennon. De todas las corrientes políticas contemporáneas, y pese a que sus dirigentes han sido objeto de no pocos crueles atentados criminales, los Partidos Verdes son las fuerzas políticas de nuestros días que más sólidamente han enfatizado su compromiso con la vía pacífica hacia la transformación social.

Y, por si no fuesen suficientes las raíces críticas o de izquierda del movimiento de los Partidos Verdes, que hemos señalado, entonces quizás los siguientes hechos completen nuestra argumentación. Daniel Coh-Bendit, el actual líder del Partido Verde en el parlamento europeo, a menudo llamado Dany el Verde, es el mismo Dany el Rojo del Mayo francés; a sus posturas actuales, llamadas por él "liberal-libertarias" y consideradas ambiguas, eclécticas o de centro por muchos, pues incluyen una aceptación de la insuperabilidad del capitalismo en el corto o mediano plazo, las vemos como una aceptación realista de la dinámica de la sociedad contemporánea y un corolario obligado de su postura no-violenta.

Joschka Fischer, probablemente el político verde más conocido en Europa y quien fue Vicecanciller y Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, durante el período 1998-2005, en la época de Gerhard Schröder, fue un activista del movimiento estudiantil alemán de fines de los sesenta, compañero y discípulo de Rudi Dutschke, que, ante la ola de crímenes y provocaciones de la extrema derecha alemana, enfrentada por el terrorismo urbano de extrema izquierda, optó por la vía de la lucha pacífica y por impulsar la fundación del Partido Verde.

Y, finalmente, pero no por ello menos importante, está la gigantesca figura intelectual y política de Rudi Dutschke, el principal dirigente del movimiento estudiantil alemán de los sesenta y setenta, y a nuestra modesta opinión, el más lúcido dirigente de su generación, quien murió a consecuencia de las secuelas del atentado criminal que sufrió, con un tiro en la cabeza, en 1968. En medio de su prolongada convalescencia y casi agonía, Rudi, que de no ser por la barbarie que se le interpuso era el más firme aspirante a sucesor de Marcuse, tuvo tiempo, sin embargo, para impulsar la creación del Partido Verde en 1979-1980, y formular, para la posteridad, y oponiéndose a la acción suicida y desesperada de los grupos guerrilleros urbanos alemanes -que, entre otros propósitos, querían vengar el atentado contra el propio Dutschke...- como la Facción Armada Roja (Rote Armee Fraktion) o Grupo Baader-Meinhof, la política de impulsar "una larga marcha a través de las instituciones" que, a fin de cuentas, está en la médula de todas las políticas verdes y es la razón principal de su incomprensión por los políticos tradicionales. Vaya entonces para él, desde aquí, esta ciberflor.

viernes, 7 de mayo de 2010

Elecciones colombianas (y III): La propuesta del Partido Verde

Tanto nos han gustado la amplitud y riqueza de ideas y el tino político de la propuesta de gobierno de Mockus/Fajardo y el Partido Verde colombiano, y tan convencidos estamos, más allá de diferencias que podamos tener con sus objetivos y estrategias a muy largo plazo, de que toda América Latina, y especialmente Venezuela, pueden aprender mucho de esta esperanzadora experiencia, que nos ha parecido procedente ofrecer a nuestros lectores el texto completo del documento La propuesta del Partido Verde: La unión hace la fuerza: Juntos por la legalidad democrática, que no tiene pérdida alguna. (Sólo le hemos añadido, al final de cada punto, algunos comentarios de Transformanueca, que distinguiremos en cursivas. No está de más recalcar que se trata simplemente de un programa de gobierno para cuatro años, y no de los principios filosóficos o del plan estratégico de un partido político a largo plazo).

La Propuesta del Partido Verde:
La Unión Hace la Fuerza: Juntos por la Legalidad Democrática
  1. EDUCACIÓN Y CAMBIO CULTURAL: EL MOTOR DE LA TRANSFORMACIÓN DE COLOMBIA La educación y el cambio cultural constituyen el eje central de nuestra propuesta. Serán el punto de partida para contrarrestar la violencia, la ilegalidad, la desesperanza, la pobreza y la informalidad, mediante oportunidades sociales y económicas legítimas. Más claro no canta un gallo: y por si fuese poco valioso este primer y principal punto, resulta que está avalado por el calibre de la formación, la trayectoria y los resultados previos obtenidos por los líderes, Mockus y Fajardo, más su equipo de Garzón, Peñalosa y otros, que el partido está postulando para dirigir la nación. Nos ha impresionado gratamente ver como se le asigna a la educación y la cultura un rol predominante para la erradicación de los males seculares de Colombia, y como se entiende a la informalidad económica y social como un problema y no como una oportunidad para la captura cautiva de votos.
  2. GOBIERNO EJEMPLAR: LEGALIDAD, JUSTICIA Y TRANSPARENCIA EN LA POLÍTICA Y EL EJERCICIO DE LO PÚBLICO Queremos seguir transformando la forma de hacer política en Colombia. Proponemos una política basada en la confianza entre las personas y en las instituciones, donde la transparencia, la participación, la inclusión, el intercambio de argumentos, el control social y la gestión pública admirable sean los pilares de una auténtica democracia. Impulsaremos un frente común contra la corrupción. El Estado que buscamos es un Estado respetuoso de la Constitución y de la ley, en el que el manejo de los recursos públicos sea eficiente, transparente y justo. Haremos de nuestro ejercicio político un ejemplo para los servidores públicos y los ciudadanos. Nuevamente aquí, con un enfoque indudablemente sistémico, a años luz de la Seguridad democrática de Uribe, Santos y compañía, se establecen las bases para la creación de un nuevo tejido de relaciones sociales, sin el cual cualquier política militar, humanitaria, de negociación, de canje de prisioneros, etc., carece de piso sólido. Todo lo aquí afirmado está también consistentemente respaldado por la trayectoria pública de los candidatos.
  3. SEGURIDAD Y JUSTICIA AL SERVICIO DEL CIUDADANO: LEGALIDAD DEMOCRÁTICA La protección de la vida es el propósito fundamental de nuestra política de seguridad, que tendrá un enfoque integral, preventivo, participativo y corresponsable entre la sociedad y el Estado. La justicia por mano propia será institucionalmente perseguida y socialmente rechazada. Se tendrán como guías la Constitución y las leyes, en especial el respeto por los derechos humanos. Dos colombianos cualesquiera se reconocerán unidos por el deber de acogerse a la misma Constitución. Reforzaremos la presencia del Estado en todo el territorio nacional, no sólo con la Fuerza Pública, sino con un sistema de justicia que cuente con fiscales y jueces idóneos e insobornables, reconocidos y respaldados por la comunidad, con el propósito de crear un ambiente de seguridad y bienestar que permita generar desarrollo y abrir puertas a las oportunidades legítimas. Promoveremos el empoderamiento de los ciudadanos para tramitar y resolver sus conflictos por mecanismos legales. Sin un sistema imparcial de justicia y seguridad al servicio del ciudadano, la democracia se convierte en una entelequia. ¿De qué me sirve el derecho constitucional al trabajo, si cuando disiento del gobierno, tal y como ha ocurrido en los gobiernos colombianos del pasado, así como en la cuarta y la quinta república venezolanas, se me margina en una lista negra y no puedo conseguir empleo? ¿Qué significa el derecho a la vida si cuando a las FARC o a los paramilitares les sale del forro mandan a matar a quien sea? ¿Qué significa en Colombia la libertad si a Ingrid Betancourt, pacifista y ecologista que andaba en busca de una salida pacífica al conflicto armado colombiano, la secuestraron cuando iba en busca de diálogo con las FARC y la mantuvieron en condiciones infrahumanas de vida por más de seis años?
  4. LA SOCIEDAD QUE QUEREMOS: CON CALIDAD DE VIDA, SIN HAMBRE Y SALUDABLE Todos y todas, sobre todo los niños y niñas, debemos gozar de niveles básicos de salud, vivienda, seguridad alimentaria y nutricional, cobertura en agua potable y saneamiento básico. De acuerdo con nuestro principio de construir sobre lo construido, nos aseguraremos de que la presencia del Estado en todos los municipios de nuestro país se traduzca en mejoras en la calidad de vida de todos. Pondremos en marcha el Programa Colombia sin Hambre para ayudar a los sectores más pobres y vulnerables a superar los factores estructurales de la pobreza. Una vez definidos los alcances más generales de la Propuesta, se aborda la esencial cuestión de la satisfacción de las necesidades básicas, y particularmente de la seguridad o libertad alimentaria, sin las cuales cualquier proyecto transformador se convierte en mera habladuría. Acertadamente, se hace del ataque al flagelo del hambre un puntal del cambio social, y se le reconoce su dimensión estructural en el sustrato que soporta todo el pandemónium de pobreza, violencia y desesperanza que por al menos un siglo ha azotado a Colombia.
  5. CALIDAD DE VIDA PARA LAS MUJERES E IGUALDAD DE GÉNERO: DESARROLLO PARA EL PAÍS Las mujeres constituyen más de la mitad de la población de nuestro país y son base fundamental de la democracia y el desarrollo. Colombia necesita adquirir un compromiso real, efectivo y equitativo con las mujeres mediante políticas públicas capaces de vencer los obstáculos al pleno ejercicio de sus derechos, y que les permitan incidir directamente en la agenda del país. Fortaleceremos la inclusión, respetaremos la diversidad y reconoceremos el papel protagónico que tienen las mujeres, a través de acciones orientadas a asegurarles una vida digna, su desarrollo integral, su seguridad y protección, y su participación social y política. Dichas acciones de cambio cultural se concretarán en el acceso a servicios y oportunidades y en estrategias de educación, información y comunicación. Para garantizar la voluntad y legitimidad de la política de igualdad, nos comprometemos a crear el Ministerio para las Mujeres y la Igualdad de Géneros, como instancia de primer nivel que gestione y garantice una agenda pública incluyente y sostenible social y económicamente, con amplia participación de los movimientos sociales de mujeres y de la sociedad en su conjunto. Sin la revalorización de la mujer y de lo femenino, las sociedades de clases, que en definitiva son sociedades machistas, se refuerzan y perpetúan. Sólo con la igualdad y el respeto entre los géneros podremos avanzar hacia una verdadera y profunda transformación civilizatoria. El simple nombre que se propone para este Ministerio sugiere que el Partido Verde realmente entiende de qué está hablando.
  6. JÓVENES CIUDADANOS: UNA OPORTUNIDAD PARA COLOMBIA
    El reconocimiento y la inclusión de las y los jóvenes como sujetos centrales de la democracia será clave para el desarrollo sostenible del país. Gestionaremos políticas públicas intergeneracionales, de género, con enfoque de derechos y de población para lograr reducir las múltiples inequidades que afectan a la juventud. Nuestras herramientas principales serán el acceso a una educación pertinente y de calidad, a la cultura, la promoción de hábitos de vida saludables y el acceso al empleo legal y formal. Generaremos condiciones y oportunidades en las que puedan tomar decisiones libres y responsables en torno a su permanencia en el sistema educativo, al cuidado de su salud, a su vida sexual y la formación de una familia, y a las diversas formas de participación política en el país. De nuevo, con la valorización del rol de la juventud en países jóvenes como los nuestros, y con la reiteración del papel de la educación, la cultura y el trabajo en la búsqueda de alternativas al mundo del tráfico de drogas y el sicariato, nos luce que se está poniendo el dedo en la llaga de los problemas colombianos, expresión concentrada de los latinoamericanos.
  7. NIÑAS Y NIÑOS NUESTRA PRIORIDAD: COLOMBIA UNA NUEVA GENERACIÓN La mejor estrategia para lograr la equidad en Colombia es mejorar la atención, cuidado y condiciones de vida de los niños y niñas. Impulsaremos la educación sexual y reproductiva para promover la concepción de niños y niñas deseados y prevenir el abandono infantil. Impulsaremos programas gratuitos de cuidado integral formal con personal altamente calificado para las poblaciones más vulnerables, así como programas de apoyo y asistencia a los padres en buenas prácticas de crianza salud y nutrición. Desarrollaremos políticas diferenciales e intergeneracionales para la niñez e incrementaremos significativamente los recursos para asegurar su acceso a la salud, nutrición, la educación y el registro civil. Facilitaremos espacios físicos para el libre desarrollo físico, intelectual y emocional de los niños y niñas, particularmente en la primera infancia. La inversión en los niños de 0 a 5 años será prioritaria. Fortaleceremos los contextos familiares, educativos y comunitarios como entornos protectores de la infancia y protectores de la ciudadanía y trabajaremos por el mejoramiento de los ingresos familiares. Buscaremos que el maltrato, la violencia sexual, la explotación laboral, la vinculación a la guerra, y cualquier otro acto que afecte su dignidad, integridad y libertad sea castigado cultural, moral y legalmente, La felicidad de los niños y las niñas es la base de una sociedad exitosa. Otra vez se apunta aquí a la erradicación real del morbo de la violencia: la paternidad irresponsable, tan alcahueteada por tantos politicastros que temen perder los votos de quienes la practican, y sus consecuencias inevitables, el debilitamiento de la estructura familiar, la violencia familiar, y, por último, la desintegración de la familia, constituyen un caldo de cultivo ideal para la proliferación de los comportamientos sociales violentos. Mientras la sociedad se niegue a distinguir el goce sexual de la procreación será inevitable que demasiados niños y niñas vengan al mundo en condiciones no deseadas y de funestas consecuencias.
  8. POR UNA ECONOMÍA INNOVADORA Y PRODUCTIVA CON OPORTUNIDADES PARA TODOS La generación de oportunidades es un requisito indispensable para avanzar hacia una sociedad justa y próspera. Una política económica ordenada, eficiente y equilibrada hará factible nuestra apuesta por la educación, la tecnología, la ciencia, la innovación, el emprendimiento y la cultura como motores del desarrollo del país. Con instituciones sólidas y bien articuladas y respeto a la estabilidad jurídica, impulsaremos la transformación del sistema productivo y una dinámica inserción de nuestra economía en el ámbito internacional. Reduciremos la informalidad para asegurarnos de integrar al mayor número de personas a una fuerza laboral próspera, productiva y competitiva. De nuevo claridad y más claridad en torno a la importancia de la capacitación para la producción, la productividad y la innovación, en oposición a la ilusión de un Superestado y un Superlíder que se hacen cargo de los pobres y los mantienen.
  9. POLÍTICA INDUSTRIAL Y AGRÍCOLA INNOVADORA, GENERADORA DE RIQUEZA Y EMPLEO DE CALIDAD Recuperaremos la política productiva para el sector servicios, la industria, el comercio y el turismo. Fortaleceremos el mercado interno, protegeremos industrias nacientes, y potenciaremos una institucionalidad adecuada para el reto de la inserción en la economía regional y global. Orientaremos los recursos y las políticas públicas para promover la innovación e impulsar los sectores prioritarios, para asegurar un desarrollo sustentable y favorecer la generación de empleo. Más sobre la importancia de la transformación económica como soporte de una sociedad más justa, y sobre la agregación de valor, con claras prioridades sectoriales, a los recursos nacionales. Sin un mercado interno sólido no puede haber, hasta dentro de quizás algunos siglos, ninguna clase de desarrollo sostenible o sustentable ni inserción que valga la pena en una economía global a la que inevitablemente tenemos que conectarnos.
  10. COMPETENCIAS Y GENERACIÓN DE OPORTUNIDADES: POR UN EMPLEO DIGNO Y PRODUCTIVO Para generar empleo y para generar la calidad del empleo existente es condición crecer de manera sostenida a un ritmo de más del 4% anual. Para asegurar un empleo formal y productivo se requiere un gran esfuerzo público y privado en educación y convertir el talento y el conocimiento en alternativas de vida y generación de ingresos. Se requieren políticas públicas que promuevan y apoyen procesos de formalización laboral y empresarial y fortalezcan las acciones en educación, ciencia y tecnología, emprendimiento e innovación. De nuevo, pero sin redundar, el énfasis en la dignificación del empleo y el talento creativo, o, como lo diría Transformanueca, en la transformación de capacidades.
  11. LA FUERZA DE LAS REGIONES: PROTAGONISTAS DEL DESARROLLO
    Nuestra política de desarrollo regional buscará la inclusión y la equidad regional. Consolidará a las regiones como entes gestores de su propio desarrollo, sobre la base del fortalecimiento de la descentralización, la integración, la corresponsabilidad de la nación y las entidades territoriales, y la inversión pública y privada en programas productivos generadores de empleo y riqueza regional. Privilegiará a los ejes de educación, ciencia y tecnología y productividad para disminuir las inequidades regionales. El plan nacional de desarrollo especificará la estrategias para el desarrollo sustentable. Cada una de las regiones de Colombia, a través de la elaboración de agendas de desarrollo territorial: regionales-departamentales-municipales será autónoma en definir sus prioridades y estrategias de desarrollo y la nación privilegiará acuerdos para guiar su intervención. Mientra que la centralización es esencial para todos los absolutismos, autoritarismos y mercantilismos, la descentralización progresiva es esencial para la edificación de cualquier sociedad moderna.
  12. MEDIO AMBIENTE SALUDABLE Y SOSTENIBLE: CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD, ENERGÍAS ALTERNATIVAS Y CONSUMO RESPONSABLE Defenderemos, preservaremos y conservaremos la fuente de vida, los recursos naturales y la biodiversidad. Promoveremos el desarrollo y el uso de energías limpias, nuevas y alternativas; impulsaremos la creación de una cultura ambiental, de consumo racional y responsable. Haremos frente a los principales riesgos ambientales de origen natural o humano. Pondremos en marcha planes nacionales de manejo de residuos sólidos, de educación para el consumo responsable de agua, energía y combustibles y adoptaremos una política de manejo pedagógico de los riesgos y la emergencia ambientales. Daremos coherencia y eficacia a la acción estatal sobre los usos del suelo urbano y rural para que sean ambientalmente sostenibles. Sin el cuidado y la protección del ambiente, y sin el desarrollo de una conciencia sobre el valor de los recursos ambientales, estamos cavando nuestra propia sepultura civilizatoria.
  13. DIGNIFICACIÓN DE LA VIDA EN EL CAMPO: DESARROLLO RURAL MODERNO, PRODUCTIVO, INCLUYENTE Y SOSTENIBLE El progreso y el desarrollo de la vida rural son condición necesaria para el desarrollo armónico de la nación. De la mano de los municipios y departamentos desarrollaremos programas de desconcentración y mejora en el uso sostenible de la tierra. Priorizaremos el incremento de la capacidad institucional en la titulación de la tierra. Concentraremos los recursos públicos para el campo en la financiación de bienes y servicios públicos esenciales. Impulsaremos el desarrollo rural mediante el fortalecimiento y la diversificación de sus vocaciones productivas, sobre la base de organizaciones solidarias y PYMES y mejoraremos la conectividad física y tecnológica. Tendremos como objetivo el desarrollo más amplio y profundo del territorio y de los habitantes del campo. Sin la dignificación de la vida en el campo no es posible la dignificación de la vida en general, y es inevitable una mescolanza de estilos de vida, con cinturones de miseria rural alrededor de las ciudades, en donde todos salimos perjudicados.
  14. CIUDADES HUMANAS: ESPACIOS PÚBLICOS Y SERVICIOS PARA LA GENTE Buscaremos que nuestras ciudades sean sostenibles, compactas, con programas de calidad de agua y aire, servicios públicos de alta calidad y eficiencia. Promoveremos el aumento de espacios públicos e infraestructura para la educación, la cultura, la salud y la convivencia. Emprenderemos una acción estatal coherente y eficaz sobre los usos del suelo urbano y tendremos una política dinámica para la intervención en las tierras urbanas para la vivienda. Con criterios de responsabilidad y sostenibilidad fiscal, promoveremos sistemas de transporte público eficientes. Lo más bello para los más humildes. En la inseguridad y la falta de espacios realmente públicos no prosperan sino el estrés, el egoísmo y la violencia. ¡Qué belleza la que encierra esta frase de "lo más bello para los más humildes"!
  15. RELACIONES INTERNACIONALES BASADAS EN EL RESPETO, LA RECIPROCIDAD, LA INTERDEPENDENCIA Y LA CONVENIENCIA NACIONAL La relaciones internacionales tendrán como base el respeto a la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos, la pluralidad, la diversidad y el reconocimiento y cumplimiento de los principios, tratados y acuerdos multilaterales aceptados por Colombia. Nuestra relación política con los países será de Estado y no de gobierno o de personas. Fortaleceremos la instancias multilaterales como escenarios democráticos para la resolución de diferencia entre países y promoveremos la diversificación de la interdependencia de las relaciones con todos los países del mundo, más allá de los acuerdos de los asuntos comerciales. Para un programa de gobierno de cuatro años esto es más que suficiente. En cambio, rendirse a los pies de Imperios, o pretender derrocarlos, o hacer de la adulación, o el enfrentamiento, a superpotencias el Leitmotiv de una gestión gubernamental o de la vida de pueblos pobres y plagados de necesidades insatisfechas, es un pasaporte seguro al mantenimiento del insoportable statu quo en nombre de proyectos imposibles.